1 de diciembre de 2005

Me sacas de mis casillas y otros asuntos

(algunos errores han sido corregidos el día 2 de diciembre. Y se añadió un huevo de pascua en mp3. No te lo pierdas.)
Experiencias reveladoras como la que acaban de sufrir los prebostes que campean por Madrid -alguien lo denomiraría vivaquear a lo que hacen, aunque ese término se lo reservo a mi homeless favorito en la actualidad, un joven de apenas 23, que vive y escribe en la calle desde hace un mes, al que estos deberían invitar a pasar el invierno en su casa, con su energía de endesa (no les gusta el gas natural, prefieren "lo" corriente)- deberían proveernos de unas semanas de sosiego.

Bonito diciembre. Un preboste "va a ser" que no firma nada en un par de meses. MOLA.

Quizás en su desliz, más que caída, hayan probado el asado de fósforo en dosis mínimas, claro -apenas una cata- que sus aliados allende los mares realizan con la pericia que tienen los inventores del Berbiquiu, BBQ para entendidos en chistorra, morcilla y magro de cerdo.
Me alegro de que reciban una segunda oportunidad de su credo representado por B. XVI.

Confío que se retiren pronto y aprovechen la segunda oportunidad que les brinda su cielo.

Salvo que su pacto personal con los diablos se lo impida. Yo, apuesto por prejubilarles y que disfruten. Que les resarza el partido de la no visión de dios hoy.

Homenaje a la libertad de educación: Iker renovado. Respira Madrid.

Margarett Mead, esa persona que dedicó su vida a desentrañar la sociología de los hombres primitivos, llegó a venturar una hipótesis plagiada por mil antes que ella, e incluso después:

Dadme a 10 niños sanos y haré de ellos un universo. Megalomanía o ciencia. Al cancerbero del equipo de la capital le entrenaban con un futbolín -declara un periodista en el diario el país- y una lavadora:

"El futbolín era el premio a las cucharadas de potito que no deglutía a satisfacción de mamá.

La lavadora era el equivalente a la hipnosis: El balón dentro, el niño-muñeco fuera, ejercitando el esternocleidomastoideo al ritmo de centrifugado."

Lo que decía Margaret, aplicado a un muchacho. "Dadme..." Pues eso.

El entrenamiento se vió reforzado con la querencia de papá porque el muñeco fuera futbolista:

"Si yo no lo he conseguido, que lo obtenga él al menos". Le sugería maldades de padre al mister de las divisiones inferiores para fortalecer al vago, porque el niño "vale mucho".

La inmortalidad.

Lo somos por el hecho de apostar por otros.

Aunque estas lecturas aviesas me hagan reconsiderar la afirmación de que la educación es responsabilidad y libertad de los padres.

Casi les hacemos una revolución a la china y que se espabilen.

Vayan a iniciar el proceso estúpido de considerar que a la nena no se la puede engañar con el fútbol. Aquí fútbol para todos o para nadie.

Razones para dudar de ese derecho a educarles nos las dan continuamente. Bueno. se las dan ellos mismos.

Pero no se atreven a renunciar.

Aunque otro razonamiento puede ser: ¿Y si el niño quiere?

A lo que no es posible oponer razón humana, salvo que aparezca algún cuidador de colegio modelo Eton -el colegio de la élite británica, tradicionales como para mancillar acogiéndose a las santas escrituras, pero con la luz apagada- y le cruce la cara al lerenda que pretenda campar por sus respetos, comportándose cual si de sereno en los años 50, o policía en cualquier época del mundo, se tratara.

El que más dice saber de gemelos -que no, que no es la cadena Cuatro, que es Pinker, Steve en los círculos- rechazaría, seguramente la posibilidad de que dos gemelos monovitelinos - monocigóticos, mismo óvulo, mismo espermatozoide- o dicigóticos -distinto material genético- ejerciesen de portero de soccer -fútbol, ya lo sé- el mismo año.

Miento. El mismo año si. Porque en el colegio les situarían al mismo nivel de pericia sus pares -no, está bien escrito, no son los padres, los pares, el grupo de edad, tus colegas, vamos, los bestias del grupo al que adoras y en el que te integras como ladilla con ladilla frente a matorral de pendejos-.

A lo que no apostaría sus barbas Pinker es al hecho de que les fichara el mismo equipo y por el mismo precio y el mismo día.

Bueno, ni en días consecutivos.

Así que la educación tiene algo que ver. Cuenta mi amigo landáburu que ya andan algunos niños que juegan en alevines e infantile,s con representante o agente profesional. Bendita educación.

-Y con todo esto, más Casillas, los políticos y el helicóptero...¿Qué hacemos?

-¿Pero, te quieres ir ya, Thalas?

-Aún no sé como casar las variables. Pero todas apuntan al mismo sitio.

Hipótesis 0: Si el padre del portero hubiera entrenado a los políticos del accidente, alguno de ellos habría salvado los deditos de la rotura y el entrenador de porteros de las categorías inferiores seguiría buscando una estrella, mientras el muchacho de enormes reflejos y que acaba de renovar por el equipo del régimen, no se vería obligado a emular al protagonista de Gladiator -otro gemelo entrenado por alguien- cada vez que le zurran 0 a 3 en el campo.

Claro, que entonces tendríamos que prejubilar a todos los que han levantado el circo.

El Circo Mundial pasa el invierno en Madrid. Bueno, lo pasaba. Antiguamente, Circo ATLAS: No se quien de los dos sostiene este mundo, si el circo, si Atlas como afirmaban los antiguos.

Me alegro sinceramente de que no les haya ocurrido nada grave a los del helicóptero siniestrado en el circo. Digo, en la plaza.

También confío en que ellos piensen sobre la muerte de la misma manera que pensamos los demás, a partir de ahora. Que la muerte no es un juego de salón; que eso lo sabe casi todo el mundo.
Bueno, menos ustedes y sus aliados.
Memos, ustedes.

Huevo de Pascua




3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sinceramente, este post m'hallegado.
Eres un máquina escribiendo.
B'sos.

9:04 p. m.  
Blogger quedaAlgunoLibre? said...

Buenas!!!

Gracias por el comentario del otro día!! pero una cosa, nos conocemos?? al menos das esa sensacion!!

Un abrazo y gracias por la visita!! ;-)

11:02 p. m.  
Blogger Thalasos said...

Todos nos conocemos
Aunque no lo sepamos
De aquí para allá. A lo largo del día nos cruzamos. Insultos o piropos.
Y en millones de segundos, millones de piropos y abrazos.
Gracias por venir, Mudo-broma-.

11:55 p. m.  

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