13 de octubre de 2005

Reflexion: Sobre la Felicidad




El libro de Richard Layard, La Felicidad, publicado por Taurus este año ha podido ser un fracaso en ventas en Hispania, sospecho. Como todo el mundo está tan cabreado.

Aún así, publican hoy en un suplemento de la Prensa un breve artículo sobre la felicidad.

Mencionan el cálculo de la FIB, la Felicidad Interior Bruta que impulsó en el reino de Bután su monarca y que se mide desde 1972.

La justificación de esta idea tan budista es que la prosperidad sea compartida por toda la sociedad dentro del respeto a su cultura y al medio ambiente. De momento y siendo uno de los países pobres de verdad, la esperanza de vida se ha incrementado desde entonces en 16 años.

Algunos estudiosos confian en mejorar el índice en otros paises. Ya saben que cuando la renta per capita se duplica, pasando de 8.000 a 16.000€, la felicidad también se eleva.

Pero esto no rige para los ricos.

Cuando el profesor pone a los vástagos de los ricos frente al siguiente dilema:

- Ganar un salario de 100.000€ en un suburbio donde los demás ganan 250.000€.
- Ganar un salario de 50.000€ en un suburbio donde los demás ganan 25.000€.

Se inclinan por la segunda opción.

Parece que les produce más satisfacción que los demás anden jodidos, peor que ellos a ser posible. Vaya con los futuros jóvenes urbanos.

Pero si le preguntas a la misma gente por las vacaciones, todo cambia. El 80% de las personas prefiere cuatro semanas de vacaciones aunque los demás tengan 8, antes que disfrutar de dos y que los demás sólo dispongan de una.

Un investigador se ha sorprendido mucho porque los sudamericanos parecen ser más felices de lo que objetivamente les correspondería por ingresos económicos.

El responsable en el Bután de hacer la cuantificación del FIB afirma que posesiones y felicidad no van necesariamente de la mano.

Así por ejemplo, mientras que en Guatemala se conforman con 23 millones de € para rehacer las vidas de aquellos que lo han perdido todo, el delegado marroquí en la ciudad de Oujda, un hombre serio y cabreado, afirma que Europa les tendrá que pagar mucho más de los 40 millones de € por la caravana de la muerte, de hecho ya ha calculado que por lo menos 120, el triple.

Que yo me pregunto: ¿A cómo le cobran a la Comisión europea el asiento de autobús que ocupa cada negro subsahariano en la caravana de la muerte ?

Layard habla de una nueva ciencia en torno a la felicidad. Muchas de sus afirmaciones son sorprendentes, al menos para mi:
  • Que el dinero no hace más felices a los ricos, salvo cuando lo pierden y vuelven a recuperarlo. Malas noticias para los pobres.
  • Que el dinero hace más felices a los pobres. Buenas noticias para los sistemas de Lotería Nacionales.
  • Que cuando las personas sometidas a un experimento deciden cooperar en lugar de competir, se les ilumina en el escaner cerebral la zona de las experiencias gratificantes.
  • Que un mundo con menos exigencias nos podría hacer a todos más felices. Decía ramón tamames, ese economista que pasó de miembro de la ejecutiva del partido comunista a escribir en el diario la razón -esto sí que es un romano, desde el punto de vista de Asterix, como el tío piquer en Catalunya, otro romano- que los países frugales permiten un nivel de vida medio elevado para todos sus ciudadanos. Como Dinamarca -esto lo añado yo, claro. Adoro ese país. Allí, por ejemplo, el carnet de conducir te lo puedes sacar con la ayuda de un conductor veterano, en lugar de con la ayuda de 1.800€ que se necesita en este.
  • Que las drogas naturales tienen mucho que ver en nuestra capacidad para ser felices. Esto es verdaderamente interesante. Igual nos salva la ingenieria genética. En las dos grandes utopías industriales, la de Huxley y la de Orwell, ambos mantienen que las poblaciones de su futuro se proveen de distintas drogas, en la de Huxley dependiedo de la clase a la que pertenecen, en la de Orwell, el soma, un producto equivalente a la coca masticada.
  • Que los seres humanos distinguimos bastante bien entre quienes se puede confiar o no.
  • Para Layard las drogas son nocivas. Para Huxley y Orwell no. Son lo que son. Y como tales son útiles.
  • ¿Estarán drogados los japoneses de esta anotación? No, están dormidos. Demasiado PIB unitario. Y poca felicidad.
  • Añade sir Layard que como los estadounidenses trabajan mucho, tienen un Producto Interior Bruto por individuo de aproximadamente un 40% más que, por ejemplo, Francia.
  • Pero también afirma que la percepción subjetiva de felicidad en los USA se estancó en 1975 y no se mueve. En Europa sigue aumentando.
A ver si alguien se decide por darles 8 semanas de vacaciones y la mitad de los ingresos. Que sonrían un poco.

Qué felicidad

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10 Comments:

Blogger chousas said...

El dinero no da la felicidad cuando se tiene ya para lo básico. Cuando miro atrás, a cuando no tenía un duro, veo que era igual de infeliz que ahora XD
Sólo que ahora estoy más entretenido, claro :P

Por cierto, el soma era la droga de "Un mundo feliz" de Huxley...
En "1984" no recuerdo que se mencione ninguna droga, excepto la ginebra de la Victoria ¡si hasta follar estaba mal visto! ;)

3:01 a. m.  
Anonymous María said...

Me sorprendes cada día con tus post. Me ha resultado muy interesante e instructivo. Es increíble las diferencias que existen para valorar lo que necesitamos, lo que tenemos, lo que es básico y lo que no. Tenemos demasiadas cosas que no necesitamos y consideramos básicas, sin las que no podríamos vivir. Y no es así. Veamos el ejemplo de Guatemala, ¿verdad?
Gracias por toda la información que nos aportas.

12:01 p. m.  
Blogger Telémaco said...

Un comentario muy interesante Thalasos.

Esta vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con la media estadística.

Pero no creo que sea porque me guste ver a los demás jodidos. Es que el valor del dinero y del resto de posesiones es relativo. Lo que nos hace felices es ser admirados y envidiados y no el hecho de poseer "cosas".

Con las vacaciones no ocurre lo mismo porque no son una posesión, son un respiro en el castigo divino del trabajo.

2:32 p. m.  
Blogger Thalasos said...

Pues tienes toda la razón, Chousas.
Así que desde aquí he de reconocer que las únicas referencias a las drogas del señor Orwell son las relativas a los experimentos de la Policía del Gran Hermano.
Acertado como siempre, mis disculpas. Si me animo lo corregiré en el post. strike es el comando de tachar, así que ya lo haré.
Un saludo y gracias de nuevo.

3:07 p. m.  
Blogger Thalasos said...

Gracias María. Como esta casa es pequeña y al hall llega muy poca gente, puedo dedicarle tiempo a cada uno de los post.
Que le gusten a personas como tú, pues me agrada mucho.
Un saludín

3:10 p. m.  
Blogger Thalasos said...

Gracias Telemaco.
Sus comentarios son bienvenidos siempre.
Le dan otro tono a esta página.
La enriquecen, porque impiden que el escritor caiga en el pensamiento único o, peor aún, en la autocomplacencia.
Gracias de nuevo.

3:14 p. m.  
Anonymous Medea said...

Interesante post.. Pues yo no creo que felicidad y dinero vayan de la mano, puesto que es en los paises mas desarrollados donde se cuenta un mayor numero de depresiones. Para ganar mucho dinero (salvo primitivas),hay que vivir para trabajar y dejarse el pellejo sin disfrutar lo mas minimo, así que tampoco es una cuestión de sentirse como para tirar cohetes.
PD: lo del soma era en Huxley no en Orwell..creo.
Saludos thalas ;)

12:36 a. m.  
Anonymous Medea said...

Vale, esto me pasa por leer los comentarios más tarde.. Veo que el tema del soma ya habia salido y que ya está arreglado..si es que estais en toodoo! :D

12:38 a. m.  
Anonymous Azul said...

Primero que nada gracias por tu visita a mi blog...porque me permite descubrir espacios como este...y en particular este artículo que permite que relfexionemos más en lo que nos hace felices que en lo que tenemos...

Que tengas un fin de semana genial!

Un biko.

2:59 a. m.  
Blogger indah said...

Me has hecho recordar -aunque no tiene mucho que ver con el FIB, ¿o sí?- lo que comentaba un amigo que fue de vacaciones a Bután, y sus anécdotas. Son muchas, pero por poner una, quizá la primera, resulta que en las tiendas libres de impuestos del aeropuerto (jo, debe de impresionar, después de contemplar el espectáculo que es el aterrizaje) sólo venden ollas a presión. Sí, tiene una explicación, sí :)

Interesante tu post. Mucho :)

También me ha parecido interesante el comentario de Telémaco5, aunque me ha sorprendido su afirmación tan contundente: "Lo que nos hace felices es ser admirados y envidiados y no el hecho de poseer "cosas"."

Es posible, muy posible que tenga razón, aunque tristísimo. Claro que en ese caso, he pensado, tendríamos un FIB tan inestable como dependiente de los demás.

En fin, tras leeros, pienso que no me gusta que mi felicidad depende de que me envidien, ni de que yo gane el doble que mi vecino, ni del PIB o demás zarandajas, así me quedo con lo que suelo escuchar en mi casa: "no es más rico (feliz) quien más tiene, sino quien menos necesita".

Yo necesito poco :)

(jolines, las letrillas deben de estar en butanés :)

10:36 a. m.  

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