6 de diciembre de 2006

Este niño es un demonio

Claro, lo sacaron en la tele. Un muchacho de 15 años intentando agredir al profesor. Éste le había encontrado fumando en las instalaciones del colegio, en un período en que, además, estaba expulsado. Así que le reprendió y le quitó el paquete de cigarrillos. Como hubiera hecho con su hijo.

Pero el chico no era como su hijo. Era un chav. Uno de esos duros de ambiente duro.

Un hijo de clase blanca, o no tan blanca, trabajadora.
Se habla mucho de ellos.
Los chavs. Esa "basura blanca" de extrarradio que alimenta las tasas de fracaso escolar, los ejemplos de bullying -aunque no todos, los niños "bien" también le dan al sado masoquismo en los coles de a 1.000€ /pro month- y las ventas de Nike, Ice T o Air 1.

Ellen Oneill, a quien citaba una investigadora, Kusserov, sobre el trabajo en el aula con los chicos de la clase trabajadora comentaba:

-"Es como si no quisieran aprender". Llegan tarde, no trabajan en casa, como mucho la mitad de ellos. Y lo peor es que los padres no son mucho mejores".

Dicen los investigadores británicos que la basura blanca se distingue de otras culturas en el crisol anglosajón, quizás porque los otros, asiáticos y musulmanes, tienen un esquema de valores familiares más estable, más tradicional, donde el esfuerzo personal es considerado un valor.

También dicen que en los exámenes PISA quedan muy por detrás del resto.

En España una investigación revela -como si no estuviera claro desde el principio- que los chicos de familia posicionada son mejores que los chavs en lo de lo exámenes. Y que el colegio al que vayan influye menos que el origen y la posición familiar.

Hablaba Kusserov de la experiencia de un profesor que quiso mostrarle a un padre de clase trabajadora el trabajo de su hija de cuatro años, el portafolio, a través del cual se expresaba -según el enseñante- el yo único y auténtico de la hija del worker.

Este le contestó: "Me da la impresión que usted está tratando de psicoanalizar a una niña de cuatro años a través de lo que hace con sus manos mojadas en colores sobre un papel. Se toma usted muy poco en serio el trabajo con una criatura de esa edad. Me parece ridículo".

Añade la investigadora que quizás existan diferencias no tan sutiles entre las clases sociales, esas que llevan a afirmar:

-"Por supuesto que mi hija no será camarera".
-"Por supuesto que mi hija no va a ser cirujana".

Concluyen los investigadores que obtener lo mismo de dos sujetos procedentes de entornos distintos exige métodos también distintos.
Prudence Carter, un profesor de Harvard opina que el colegio está institucionalizado con los valores y crencias de la clase media y que en esas circunstancias las clases sociales más desfavorecidas están sencillamente en desventaja.

Cuando un profesor les pregunta:

-¿Porqué querías pegar a fulanito?

Cuando le pide:

-¡Usad vuestra imaginación!

Sencillamente no les entienden. Uno contestó: "Yo no tengo imaginación".

Como el sentido de pertenencia es vital para cualquiera de nosotros y como es francamente dificil desenvolverse en más de un entorno social al mismo tiempo, quizás los chicos duros no estén en condiciones de renunciar a su entorno para ascender en la escala social.

Cambiar sus hábitos, sus modos de expresión y pensamiento, sustituirlos por los que emplean los otros no está a su alcance. Porque si lo hacen tendrán que desnudarse de sus ropas trasegadas en el barrio y cambiar de moda, vistiendo su cabeza con mensajes que no son de los suyos, ideas extrañas, modelos problemáticos.

Tiene tan poco en común la conversación de dos parejas con niños en un parque de Aravaca o Pozuelo con la de sus equivalentes en Villaverde Alto, que hace falta un traductor universal para hilarlas en una correa de transmisión. Si eso fuera posible.

Habrá que buscar uno para el profesorado. Porque estos sí que son un peligro. Dice un sociólogo que el cole es responsble de la socialización fina, la que llega un poco más allá de los convencionalismos naturales, los que podemos enseñar en la casa.

El catedrático de Sociología Mariano Fernández Enguita niega la mayor, para empezar: no cree que las estadísticas que se han estado difundiendo sobre los profesores quemados sean fiables en absoluto.

T
endremos que adoptar a los profes durante el verano. para que nos conozcan. Para que conozcan también a los niños.

Etiquetas:

6 Comments:

Anonymous Medea said...

Ahora empieza a salir a flote toda la mierda (con perdón) que ha existido desde siempre. Ni que el bullying fuera un invento nuevo...

Y en lo de la educación andamos a la cola de europa, está claro.

6:07 p. m.  
Blogger pandora said...

Vosotros en la cola??? Que decir de Portugal???
Hace tiempo que no venia por aqui, pero como siempre me gusta mucho leerte.
Un beso.

10:49 a. m.  
Anonymous 3@ said...

Hay muchas cosas que han existido siempre y que ahora se están dando a conocer, pero que la educación cae en picado quizás si que sea una patética novedad.
Un saludito!

1:19 a. m.  
Blogger chousas said...

Vaya, hice un comentario aquí hace un par de días, pero debí hacerlo mal Oo'

Nada, que es un problemón este (no lo voy a repetir todo :P).

9:16 p. m.  
Anonymous María said...

Y a pesar de todo lo que estamos viendo hay que seguir teniendo esperanza.

Te deseo una feliz navidad y año nuevo. Besos

7:58 p. m.  
Blogger Thalasos said...

Muchas gracias por los comentarios y mis condolencias por las dificultades que blogger va añadiendo a los visitantes. Si alguna vez tengo el ánimo para regalarle el dinero a un servidor privado, haré una página más sencilla.
Bon Nadal, Zori Onak, Feliz Invernada, Feliz Navidad y Boas Festas.

12:41 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home